Un desayuno romántico en el Café del Jardín

Café del Jardín - Museo del Romanticismo

Febrero. El mes del amor. O el más hortera y comercial, según otros. Depende de cómo se mire. Y depende de lo que te guste o no celebrarlo. Yo soy muy de la opinión de que el amor se demuestra a diario, sobre todo, en pequeños detalles y gestos. No me parece necesario que haya que poner un día oficial para quererse.

Pero también soy de las que piensan que cualquier excusa es buena para celebrar lo que sea, así que hoy te propongo un plan, de San Valentín, o de cualquier otro día, con el que compartir desayuno romántico en el Café del Jardín con quien tú quieras.

Café del Jardín - Museo del Romanticismo

¿Por qué te digo que es romántico? Bueno, el local es coqueto, acogedor y sus mesas están puestas sin lujo pero con esmero. Invita a la charla y a la confidencia. Que nos lo digan a Victoria y a mí, que nos dio la hora de comer sin apenas darnos cuenta. Una mañana maravillosa.

cafe del jardin doble 3

Café del Jardín - Azúcar

Pero es que, además, el Café del Jardín es el salón de té del Museo del Romanticismo, en el barrio de Chueca. Ya te he contado lo que me gusta este barrio así que, en uno de mis paseos acabé allí. Y menos mal que se me ocurrió entrar porque menuda sorpresa.

Café del Jardín - Museo del Romanticismo

La terraza exterior es un pequeño oasis, con su fuente de época y vegetación fresca que debe ser una delicia cuando llegue el buen tiempo. Nada te hace pensar que estás apenas a unos pasos del bullicio del barrio y, desde luego, pocos conocen este secreto en el centro de la ciudad. Una mañana tranquila, de lectura o conversación, acompañada de una de sus deliciosas tartas caseras. No me digas que no es es un buen plan.

¿Te ha gustado esta propuesta de desayuno? ¿Tienes algún lugar bonito y poco conocido en tu ciudad al que te escapas de vez en cuando? Cuéntame.

 

 

 

 

Porque necesito algo más de invierno

Un poco más de invierno

Hace poco he hecho limpieza de las fotos del móvil. No se pueden tener más de mil, soy un poco desastre, lo sé. Y llegando a las del año pasado por estas fechas he visto que ya había tenido que atravesar un buen par de nevadas. De esas que te hacen sonreír al pasar el túnel. Pero con las que poco después empiezas a notar el estómago encogido, aparcando finalmente el coche con la idea de ir volviendo cuanto antes. A ser posible, ya. Este año no he tenido ninguna de esas aún. Así que me he ido a buscarlas porque me he dado cuenta de que necesito algo más de invierno.

Un poco más de invierno

Espera, ¿he sido ya la que ha dicho eso? Que necesito algo más de invierno. No es posible. Seguramente me arrepienta de ello a no mucho tardar. En cuanto llueva un par de días, el viento me enrede el pelo y no consiga entrar en calor ni con dos pares de calcetines. Pero fue oír que habían comenzado a funcionar Navacerrada y Cotos e inexplicablemente, allá que me fui esperando encontrarme con un paisaje blanco, de los de postal. Nada que ver. Desilusión total.

Una vez arriba, el día me regaló, al menos, una niebla espesa, casi cerrada. De esa que apenas te deja ver a unos metros. Con jirones de nubes que te pasan por delante y te envuelven, humedeciendo la lente. Un breve paseo en el que sólo se oían las gotas caer de los árboles y mi respiración. ¿Lo oyes tú también en estas fotografías?

Un poco más de inviernoUn poco más de inviernoUn poco más de invierno

Acabará por nevar. Y llegará el invierno de verdad, seguro. Pero si no es así, si este invierno es de los más suaves que recuerdo, siempre tendré otra manera de disfrutarlo a través de la fotografía. Las que hago y las que suben a las etiquetas #acozywinter y #misdiasdeinvierno en Instagram.

Más que etiquetas se han convertido en una auténtica comunidad que nos une a través de nuestras fotografías invernales. Esas que nos provocan la sensación de mejillas heladas o de calor de hogar que tanto asocio a esta estación que no me gusta nada, pero he aprendido a apreciar.

Un poco más de invierno

Un poco más de invierno

Y tu, ¿estás echando de menos un poco más de invierno este año? ¿O tan contenta de que vaya llegando la primera y deseas perder de vista el frío?

Otras 5 revistas con fotografías inspiradoras

5 revistas con fotografías inspiradoras

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Hubo un tiempo en el que las revistas me obsesionaban. Sobre todo las revistas con fotografías inspiradoras, de esas que te hacen soñar. La de papel que llegué a acumular. Por ese entonces, daba clases de diseño periodístico en la universidad y no paraba de ver ejemplos de maquetación que guardaba para enseñar a mis alumnos mientras pensaba qué herramientas de aquella rudimentaria versión de quarkxpress que teníamos habrían utilizado. He perdido la cuenta de las veces que pude decir aquello de “menos, es más”, “más aire” o “no es necesario que la tipografía grite”.

Ojalá hubiera tenido a mi alcance entonces tantas opciones como nos proporciona ahora Internet. Gracias sobre todo a Instagram, he descubierto muchas de ellas que invitan a perderse en sus páginas. De algunas te hablé hace unos meses. Hoy vuelvo a la carga con otra tanda de revistas cuyas fotografías son inspiradoras. Te invito a que te acomodes, te dejo que vayas a por un té y una mantita y a que disfrutes de una tarde tranquila llena de inspiración. ¿Preparados?

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